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Costa Concordia: un naufragio que se convierte en atracción turística

Cada vez más turistas viajan a Giglio para ver los restos del Costa Concordia 
Todos recordamos el naufragio del Costa Concordia en aguas italianas en enero de este año y todas las circunstancias que rodearon el suceso. Han pasado siete meses y el casco del crucero sigue encallado frente a la costa de la isla de Giglio, esperando ser recuperado.
Pero para los habitantes de Giglio no hay prisas porque su presencia está resultando una bendición para su industria turística. Cada día llegan a la isla en el ferry cientos de personas que desean bañarse en la playa o cenar en el puerto de Santo Stefano contemplando los restos del infortunado barco.

Porto Santo Stefano con los restos del Costa Concordia de fondo

Una tragedia convertida en atracción turística

En principio, y dejando de lado la tragedia de las personas que fallecieron a causa del naufragio, para Giglio aquel naufragio suponía un duro golpe para su débil industria turística, sobre todo por el vertido de combustible derivado del accidente que puso en grave riesgo la salubridad y limpieza de las playas de esta pequeña isla.
Pero haciendo de la desgracia virtud, los habitantes de la isla se han encontrado con un verdadero filón y lo aprovechan sin pudor alguno. Este verano el número de visitantes se ha multiplicado. Todos quieren fotografiarse con el barco varado de fondo y muchos contratan excursiones en barco para acercarse lo máximo posible al casco del Costa Concordia (hay una zona de exclusión) como si de un museo el medio del mar se tratara.
Tomando el sol frente a los restos del naufragio
Quien quiera visitar este crucero varado debe darse prisa pues está previsto que sea retirado definitivamente en la primavera de 2013. En todo caso, nosotros recomendamos a los lectores de este blog disfrutar de un crucero de verdad, a flote, una de las mejores experiencias viajeras que existen.