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Ice Hotel, el hotel de hielo de Suecia

Ice Hotel en Suecia: dormir en un palacio de hielo
Cada año cuando llega el frío a la lejana y gélida Laponia sueca, un nuevo hotel se levanta. Su vida será corta, unos 5 ó 6 meses. después desaparecerá derretido. El motivo: está construido con bloques de hielo del río Torne. Su nombre, claro está, es el Ice Hotel de Jukkasjärvi.
Si buscas un viaje diferente en uno de los hoteles más fascinantes del mundo, debes poner rumbo a Suecia. Más allá del Círculo Polar Ártico, en una pequeña aldea habitada por los Saami, te espera el Ice Hotel. Una experiencia más cálida de lo que te esperas.

Una experiencia mágica y fascinante

Si soñabas con un viaje a Suecia no te limites a conocer las grandes ciudades del sur como Estocolmo, Goteborg o Malmö, reserva unos días para viajar al salvaje y hermoso norte del país, a la región de Laponia, y reserva una habitación en este increíble hotel de hielo.
Cada año el Ice Hotel recibe a sus huéspedes con un nuevo y sorprendente diseño, con la firma de un arquitecto y diseñador diferente. Así sucede desde los años 80, cuando los habitantes de estas tierras decidieron romper la estacionalidad: los turistas que llegaban en verano para practicar deportes de aventura no eran suficientes. Había que idear algo para que también se atrevieran a venir también en invierno. Y esta fue la solución.
El primer hotel de hielo era poco más que un pequeño iglú habitable, nada comparado con los fabuloso palacios congelados que encontramos hoy, equipados con todas las comodidades de los hoteles convencionales además de una capilla donde se celebran matrimonios y un sorprendente Absolut IceBar, una sucursal del Ice Bar en el que incluso los vasos donde los clientes beben (preferentemente vodka) son de hielo.
Pero a pesar de la materia prima, la acogida en el Ice Hotel es cálida y nadie pasa más frío de lo estrictamente necesario. Por ejemplo, las habitaciones disponen de camas de hielo, aunque están recubiertas por material aislante y bien equipadas con gruesas mantas de piel de reno. Para dormir bien calentitos en un gran palacio de hielo.